Parece que el jugador de baloncesto Michael Jordan va a ser objeto para el documental que prepara el cineasta Spike Lee, en colaboración con la NBA. El cineasta, gran aficionado a este deporte (y de los New York Knickerbockers en particular) hizo el anuncio en el marco del Festival de Cannes.

La película reivindica la participación de los soldados negros en el ejército norteamericano que liberó Italia, a través de la historia de cuatro integrantes de la 92ª division en su campaña toscana. Lee no ha podido evitar las críticas a la visión de otros colegas. Así, considerando la similitud bélica entre su nuevo trabajo y las dos recientes cintas de Clint Eastwood, también situadas en la II Guerra Mundial, Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima, el realizador de Fiebre salvaje ha subrayado cómo ambas ignoran a los miembros de su raza: “Clint Eastwood hizo dos films sobre Iwo Jima que duran en total más de 4 horas y en todo ese tiempo no se ve un sólo negro en pantalla”. “Si ustedes los periodistas tuvieran pelotas le preguntarían a Eastwood por qué”, ha añadido Lee, quien subraya que le consta que su colega conocía la existencia de soldados de color en aquella batalla pero que conscientemente no los mostró, “y no precisamente por ignorarlo”.