Clerks.

Un shock cuando la vi, porque no me esperaba algo así. Me encantó, me reí un montón. Hecha con dos duros (3 millones de las antiguas pesestas) demuestra que con talento todo es posible (que grande, Kevin Smith). El guión es genial, y los personajes también. Y conocimos a Jay y a Bob el Silencioso.

Los amigos de Peter.

Una de las primeras películas que fui a ver al cine en versión original. Muy graciosa y emotiva, y llena de talento, como no podía ser de otra forma viniendo de Kenneth Brannagh, cuando todavía no le habían dado los ataques de megalomanía. ¡¡Sale el doctor House!!

Robin Hood, príncipe de los ladrones.

Pues sí, seguramente no es de las mejores películas de la historia, pero que quereis que os diga, me encantó y me sigue gustando. además, con mi predilección por Robin Hood, lo tenían bastante fácil para que me gustase: graciosa, llena de aventuras, con Kevin Costner en su mejor momento, y con Christian Slater de jovencito, cómo pasar una buena tarde de cine.

El club de los poetas muertos.

Con esta peli quedaron inaugurados de forma oficial los ríos de lágrimas que después he ido soltando con multitud de películas. El Oh, capitán, mi capitán me sigue poniendo los pelos de punta. Robin Williams e Ethan Hawke nunca han estado mejor.

Pulp Fiction.

Pues cuando la vi me quedé impactada, ¿como podía reirme a carcajadas y estar horrorizada a la vez viendo uina peli? Tela con la escena del tiro en la cabeza en el coche, o Bruce Willis buscando un arma para ayudar al tipo al que secuestran junto con él, o Uma Thurman bailando con Travolta, o mil cosas más. Eso sólo lo consigue el maestro Tarantino. Absolutamente genial.