Narra la historia de dos hermanas (Portman & Johansson) que compiten por el afecto del rey Enrique VIII (Eric Bana). El padre y el tío de las dos hermanas Bolena, Ana y María, empujados por el ambicioso deseo de mejorar el nivel social y el poder de la familia, convencen a sus hijas para que conquisten el afecto del Rey de Inglaterra.

Pues esta crítica va a ser corta, si señores, porque cuando no hay mucho que contar, pues mejor ser breve, y ya está.

Que triste, en esta época de remakes y secuelas, que también saquemos provecho del tirón de series de televisión que están en antena en la actualidad. Y en este caso le ha tocado el turno a Los Tudor, que tiene muchísimo más interés que la peli de la que nos ocupamos.

Nos encontramos ante una supuesta biografía de las hermanas Bolena, dos trepas nacidas en una familia de trepas. Misión: ligarse al rey de Inglaterra, a ver si mejoramos la posición social. Primero María (Scarlett) y luego Ana (Natalie), que aprovecha que Maria está embarazada y sin moverse de la cama para ligarse al rey, y hacer que pierda la cabeza.

Nada parece creíble en esta historia, ni los actores, ni la historia, ni nada. Por no hablar de la imagen que dan de Enrique VIII (un pendón, que ya sabíamos que era, pero es que no se muestra nada de su faceta de rey, solo de su faceta de me-tiro-a-todo-lo-que-se-mueva), o de Ana Bolena (una histérica, capaz de inventarse cualquier cosa para no perder los favores del rey). Varios años de historia parece que se resumen en meses, y lo que podría haber sido una interesante película a 3 bandas se convierte en una historia banal, predecible, estúpida.

No se salva ni Jim Sturgess (mi gran descubrimiento de este año) ni Eric Bana (¿cómo puede dedicarse a estos bodrios, después de haber hecho Munich?). Por no hablar de Natalie Portman y Scarlett Johansson, a cual más petarda.

Insufrible culebrón de media tarde para lucimiento de sus actrices protagonistas.

Y ya me esta quedando muy largo el artículo.

Calificación: 3