Porque de vez en cuando viene bien culturizarse, y recuperar alguna película olvidada de directores desconocidos para el gran público, pero del que todo el mundo ha visto alguna peli, y siempre ha dejado buen sabor de boca.

El año que vivimos peligrosamente.

El año que vivimos peligrosamente.

Una historia de amor en medio de una revolución, con un Mel Gibson espectacular. Y de fondo, Vangelis en una banda sonora para recordar.

Unico testigo.

Unico testigo

Harrison Ford en uno de sus grandes papeles, escundido en una comunidad amish. Además descubrimos a Sam Cooke y su Wonderful world, que os dejamos aquí:

El club de los poetas muertos.

El club de los poetas muertos

Una de las películas más emotivas que recuerdo, como unos chicos se conocen un poco más a sí mismos gracias a las enseñanzas de un profesor poco convencional. Robin WIlliams, Ethan Hawke y Robert Sean Leonard (nuestro doctor Wilson, compañero de fatigas de House). Y cómo olvidar a Nowanda.

Matrimonio de conveniencia.

Matrimonio de conveniencia

Tierna comedia en la que por intereses, Gerard Depardieu y Andie McDowell deciden casarse (el para quedarse en EEUU y ella para conseguir un piso increible). No pueden ser más diferentes, pero la vida les acaba sorprendiendo.

Master and commander: Al otro lado del mundo.

Master and commander

Estupenda adaptación de los libros de Patrick O’Brian, con un Rusell Crowe bordando el papel, como siempre; narra una historia ambientada en las guerras napoleónicas. Diferente.

Además me dejo fuera el Show de Truman, y La costa de los mosquitos. Pues hala, a reciclarse y recuperarlas, que no lo vais a lamentar.